martes, 3 de junio de 2008

Sin palabras, repleta de sensaciones, de cosquillas, de roces, de caricias,
de huellas…inexplicablemente colmada.
Rebalsando saliva, emborrachada, embriagada, feliz.
Desorientada, perdida en mí.
Llena de preguntas, de respuestas.
Con miedo, con mucho miedo, con dudas,
con ganas, con deseos.
Sabiendo, ignorando.
Avanzando, detenida, esperando, buscando, sintiendo.
Sepia

1 comentario:

Anónimo dijo...

Disculpe la pregunta: porque firma sus escritos como sepia? deberia sentirse orgullosa y firmar sus obras con so verdadero nombre. igual Mari me gusta lo que escribis.
soli